
Dice un proverbio arabe que si quieres tener feliz a un hombre cuida su estomago.
Es cierto, el primer sintoma de la enfermedad es la falta de apetito. Cuando un problema nos quita las ganas de comer, se inicia una cuesta abajo, que comienza en la falta de interés por el entorno, y puede llegar a tocar fondo cayendo en la depresión. El alimento en el cuerpo es lo que la gasolina en el coche, si no hay alimento…no arranca, o va a empujones o se para.
Igualmente cuando combustible no es el correcto, o está contaminado, nuestro vehiculo nose pondra en marcha y puede llegar al desastre. Eso mismo ocurre en el ser humano. Sabemos las dificultades que produce la invalidez física sobre nuestro aparato digestivo. Las digestiones son lentas por falta de movimiento del cuerpo. Se producen gases molestos, y además la medicación ocasiona estreñimiento.
También somos expertos en comprobar como la inmovilidad nos ayuda “desfavorablemente”, a acumular peso, y escuchamos a los médicos en consulta decirnos que hay que bajar kilos. Eso nos irrita, porque además de las limitaciones de nuestro estado, el placer de la comida, tamabien se convierte en un problemaLas dietas son duras, aburridas y nunca cubren todos los campos que requiere el organismo, así que cuando recuperamos nuestra alimentación tras una temporada de régimen, ganamos de nuevo los kilos perdidos y un poquito mas, y el resultado es que ,nos encontramos en donde estábamos al principio, pero un poco mas decepcionados, y lógicamente tiramos la toalla.
Lo malo de todo esto es, ¿Quién pierde?…solo nosotros somos los responsables de nuestra vida y por consiguiente de nuestra alimentación.
La solución no es sufrir, sino disfrutar, pero hay que conocer las reglas del juego. Igual que un día fuimos al colegio para aprender a leer, en la alimentación debemos informarnos de la composición de nuestras dietas y sacarles el mejor partido a los productos, al mismo tiempo que disfrutamos, y nos organizamos la vida con una alimentación mas sana, pero eso no significa no comer, o comer todo sin sal, sin aceite, y si nos descuidamos sin alimento, sino todo lo contrario.
La cocina sana consiste en aprender a mezclar los alimentos de manera que
nos guste, que no engorde, y que sea variada. Las proteínas no solo están en carne pescados y huevos; hay más alimentos ricos en proteína; el calcio no solo se encuentra en leche y derivados lácteos.
Una Propuesta Divertida
No somos vegetarianos, ni macrobióticos, ni dietéticas, pero podemos usar los consejos de todo lo que nos será útil para alimentarnos correctamente. I eso iremos haciendo en esta sección.
Consejos básicos, y recetas fáciles de aplicar cada uno, de bajo coste calórico y completas, porque hay que comer de todo. Solo hay que conocer las cantidades como y cuando. Después si nosotros mismos crearemos nuestra dieta sin necesidad de estar a régimen.
A partir de aquí iremos poniendo capítulos de información y menús; enlaces a sitios de alimentación, y complementos de herbolario que ayuden a mejorar nuestra dieta para que entre todos vayamos creando una cocina muy capaz en equilibrio energético y en paladar.
En las recetas te aportaremos los valores nutricionales y calóricos de los menús para que siempre tengamos una idea de lo que comemos y así podamos un día de muchas calorías complementarlo con otro día de mínimo valor calórico y así formar un equilibrio sin sufrir “restricciones forzosas”.
No es necesario hacer dietas, pero si es importante saber comer equilibradamente. Como siempre, y una vez mas te invitamos a participar.